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lunes, 23 de diciembre de 2019

Star Wars: Episodio IX - El ascenso de Skywalker

Estrenada la medianoche del Jueves al Viernes, nosotros tuvimos que esperar a ayer Domingo para ver en V.O. la novena y última película de "Star Wars". El "Episodio IX - El ascenso de Skywalker" cierra la tercera trilogía y al menos de momento las películas de la franquicia.

Título: La Guerra de las Galaxias:
Episodio IX El ascenso de Skywalker.
Título original: Star Wars:
Episode IX - The Rise of Skywalker.
Estreno: 19 de Diciembre de 2019.
Director: J.J. Abrams.
Actores: Carrie Fisher.
Adam Driver.
Daisy Ridley.
John Boyega.
Oscar Isaac.
Mark Hamill.
Domhnall Gleeson.
Ian McDiarmid.
Duración: 141 minutos.
Género: Acción , aventuras, sci-fi.
Mi nota: 7,9/10.


Tras las críticas al episodio 8 de Rian Johnson por parte de los haters, vuelve a hacerse cargo de la franquicia J.J. Abrams ("Star Trek" y "Super 8"), que dirige y escribe el guión junto a Chris Terrio. Aquí tengo que empezar entonando el mea culpa, puesto que en mi afán por aislarme de cualquier tipo de spoilers, desconocía este último dato. De haber sabido que el guión era cosa de quien perpetró "Batman VS Superman" y "La Liga de la Justicia", mis expectativas ya habrían sido más realistas y la decepción seguramente menor.

(A partir de aquí, SPOILERS)

Kylo Ren (Adam Driver) trata  de dar con el paradero del Emperador Palpatine (Ian McDiarmid) para acabar con él y seguir siendo el líder supremo de la Primera Orden. Pero el Emperador le ofrece mantener el puesto y toda una nueva flota de destructores imperiales a cambio de acabar con Rey (Daisy Ridley), que mientras tanto sigue entrenando con Leia (Carrie Fisher).

Cuando se enteran del retorno del Emperador, Rey, Poe Dameron (Oscar Isaac), Finn (John Boyega) y compañía empiezan a seguir la pista de un antiguo Sith que les lleve al planeta donde está la nueva flota imperial. En su recorrido, los encuentros entre Rey y Kylo se repetirán una y otra vez. De planeta en planeta, volverán a aparecer personajes conocidos y otros nuevos. Al final, la predecible redención de Kylo llegará justo antes de que Rey se enfrente a su pasado y al Emperador, mientras las naves de la rebelión surcan los cielos para enfrentarse a los destructores imperiales.

Entraba dentro de lo predecible que J.J.Abrams abandonase el camino emprendido por Rian Johnson y volviese al sendero de la nostalgia y el refrito homenaje a la trilogía original. Lo que seguramente no esperaba ni el más pesimista es que lo hiciera con un guión sin sentido y plagado de momentos vergonzantes. Y es que si a TLJ le dimos palos por la famosa escena de Leia-Poppins, aquí los momentos de ese nivel son casi una constante, pero es que además ocurren en un contexto en el que a nadie parece preocupar que las cosas tengan ni el más mínimo sentido.

Ya en los primeros compases de la película nos tenemos que tragar que el villano de la trilogía original no estaba muerto, estaba de parranda. Que todo lo referente a Snoke y a la Primera Orden era invención suya y que de la noche a la mañana se saca de la manga un ejército interminable pero en un planeta remoto para salir del cual necesitan una antena parabólica que la rebelión puede destruir fácilmente. Luego resulta que Leia era una Jedi, entrenó con Luke e incluso era mejor que él. Menuda manera de cargarse, a título póstumo, la historia de un personaje que era por méritos propios un icono feminista. Pero solo estamos calentando. Que después de nueve películas los personajes pueden caminar o ir a caballo por la superficie de las naves espaciales. Que una rebelión que en la anterior era incapaz de conseguir ayuda de absolutamente nadie, ahora, tras un par de frases de filosofía barata, es capaz de convocar a toda la galaxia en sus naves para ayudar. Que se cargan personajes para volver a resucitar a los cinco minutos. Y en medio de este salto de fe constante, nos meten personajes nuevos (sin el más mínimo desarrollo de los mismos, que no había tiempo) pero también se dedican a abrir puertas por las que no terminan de entrar o desaprovechan elementos que podrían haber sido activos valiosos (espero que los haters de Rian Johnson que pedían su cabeza por desaprovechar a los Caballeros de Ren estén contentos con el trato que les da JJ).

Lo mejor que se puede decir es que es entretenida, visualmente es una pasada, tiene mucho ritmo, un par de climax muy buenos (en el segundo acto) y el casting cumple como en las anteriores. Dicho todo esto, el principio es como un videoclip en el que lo importante es que todo ocurra muy rápido y quede bien en pantalla sin importar que tenga sentido. En el segundo acto la cosa mejora y estamos sin duda ante lo mejor de la película, pero aun así resulta repetitivo a base de forzar los encuentros Rey-Kylo una y otra vez. Y en el tercero ya pierde completamente la vergüenza en un intento de hacer con el episodio 6 lo mismo que hizo en "El despertar de la fuerza" con el 4, pero sin la gracia ni  la épica de aquel y con absoluto y total desprecio por el guión. Esto es lo que pasa cuando un director de cine, en lugar de tener ideas y una visión propia, se dedica a tratar de contentar al público a toda costa, improvisando y repitiendo fórmulas.

En resumen, la palabra es decepción. No recuerdo haber salido del cine con una sensación así ni con la segunda trilogía de George Lucas. Y lo peor es que la sensación va a peor con el paso de las horas, a medida que le das vueltas a la película y vas recordando más agujeros de guión. Así a bote pronto, diría que es de las peores películas de toda la franquicia, solo superada por "Han Solo" o "La Amenaza Fantasma".

martes, 19 de diciembre de 2017

Star Wars: Episodio VIII - Los últimos Jedi

Estrenada la medianoche del Jueves al Viernes, había dicho que reseñaría la última película de "Star Wars" mañana miércoles, pero la vimos ayer por la tarde y me pueden las ganas. El "Episodio VIII - Los últimos Jedi", además de estar arrasando en taquilla, está siendo objeto de muchos comentarios.

Título: La Guerra de las Galaxias:
Episodio VIII. Los últimos Jedi.
Título original: Star Wars:
Episode VIII - The Last Jedi.
Estreno: 15 de Diciembre de 2017.
Director: Rian Johnson.
Actores: Carrie Fisher.
Adam Driver.
Daisy Ridley.
Mark Hamill.
John Boyega.
Oscar Isaac.
Andy Serkis.
Domhnall Gleeson.
Laura Dern.
Benicio Del Toro.
Duración: 152 minutos.
Género: Acción , aventuras, sci-fi.
Mi nota: 8,4/10.

Tras dirigir la anterior entrega,  J.J. Abrams se dedica a labores de productor ejecutivo (volverá a dirigir el Episodio IX) y deja la silla de director a Rian Johnson. Johnson es el director (entre otras cosas que veré en breve) de "Looper" y del capítulo "The Fly" de "Breaking Bad". Respeto eterno a este señor.

(A partir de aquí, SPOILERS)

La Primera Orden y su líder supremo Snoke (Andy Serkis) están a punto de acabar con lo que queda de la rebelión. El General Hux (Domhnall Gleeson) y Kylo Ren (Adam Driver) persiguen a las últimas naves rebeldes por la galaxia.

Mientras Poe Dameron (Oscar Isaac) trata de ser un héroe desobedeciendo a la princesa Leia (Carrie Fisher) primero y a la vicealmirante Holdo  (Laura Dern) después ; Rey (Daisy Ridley) viaja en el Halcón Milenario en busca de Luke Skywalker (Mark Hamill). El maestro Jedi es la última esperanza de una rebelión agonizante. Por su parte, Finn (John Boyega) despierta y vivirá sus propias aventuras con una nueva compañera. Hasta ahí, todo normal. Si por "normal" entendemos seguir haciendo películas en 2017 con el mismo argumento de la trilogía clásica cambiando unos personajes por otros (Luke es a Rey lo que Yoda era a Luke, etc). Pero en un momento determinado de la película, Luke dice algo así como "esto no va a ir como tú crees" y esa afirmación se puede aplicar a toda la película. Con mayor o menor acierto (luego volveré a eso) al director no le tiembla la mano a la hora de jugar con los elementos de la mitología clásica de la trilogía original y lejos de volver a hacer otra vez lo mismo, los desmitifica para redefinir las nuevas películas. Esto explica (al menos en parte) las malas críticas de los fans, hasta el punto de que algunos han empezado una petición para eliminarla del canon o que J.J. no dirija la siguiente.

Cuando digo "con acierto" me refiero a que a mí me ha encantado ver más de dos horas y media de "Star Wars" con la sensación de no tener ni idea de que es lo siguiente que va a pasar, disfrutando de cada escena y de como la nueva trilogía se va cargando de identidad propia sin las ataduras de la mitología clásica. Porque en mi opinión, jugar con eso es algo arriesgado y valiente, pero no significa desvirtuar o insultar esa mitología. ¿Quiero decir con esto que me haya gustado todo? Para nada. Hay una escena en concreto, LA ESCENA, en la que estoy seguro que la inmensa mayoría coincidiremos en calificar de bochornosa, pero más que por la escena en sí (que aparte de mala es un calco de otra de "Guardianes de la Galaxia") por lo absurdo e innecesario de la misma. Ese es, sin duda, el mayor problema de la película, que por lo demás también tiene otros errores (algún momento cómico demasiado ridículo, alguna trama mucho más flojas que el resto..) pero que no empañan el conjunto.

A cambio, tenemos un punto de vista completamente nuevo, protagonizado por unos personajes que en la primera ya apuntaban cierto atractivo y en esta lo confirman. Rey es una Jedi nueva y diferente. Kylo es un villano genial. Lejos de los estereotipos (por lo que no gustará a mucha gente) , pero absolutamente genial. Un tipo capaz de matar a su padre, traicionar a su líder para, acto seguido, hacer lo mismo con la propia Rey, o vaciar toda la munición de los AT-AT de la Primera Orden encima de Luke en lugar de bajar a pelear con él con el sable láser. El villano emo y trepa. Brillante. Lo mismo ocurre con Poe, que más allá de regalarnos una primera escena épica pilotando junto a BB8, se pasa el resto de la película organizando un motín a bordo de la rebelión. Mención especial en este punto al personaje y la interpretación de Laura Dern. En cuanto a Finn, ya digo que su trama me parece la más floja, como si no encajase del todo con el resto. Y para terminar, me quedan Luke y Leia. El primero es el gran beneficiado del giro que le han dado a la franquicia, mientras que la segunda es todo lo contrario. Flaco favor y lamentable homenaje el que hacen a la tristemente fallecida Carrie Fisher con la mencionada escena, que eclipsa por completo el resto de su aportación a la película, que podía haber sido una digna despedida.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Star Wars: Episodio VII - El despertar de la fuerza

Aunque los más impacientes ya pudieron verla la medianoche del Jueves al Viernes, el resto de los mortales tuvimos que aguantar hasta la tarde del pasado día 18 para acabar con 10 años de espera de una nueva película de "Star Wars". El esperado "Episodio VII - El despertar de la fuerza" ya está batiendo todos los records en taquilla tras un fin de semana en cartelera.

Título: La Guerra de las Galaxias:
Episodio VII. El despertar de la fuerza.
Título original: Star Wars:
Episode VII - The Force Awakens.
Estreno: 18 de Diciembre de 2015.
Director: J.J. Abrams.
Actores: Harrison Ford.
Carrie Fisher.
Adam Driver.
Daisy Ridley.
John Boyega.
Oscar Isaac.
Peter Mayhew.
Andy Serkis.
Domhnall Gleeson.
Duración: 135 minutos.
Género: Acción , aventuras, sci-fi.
Mi nota: 8,3/10.

Con George Lucas desvinculado del proyecto, se hace cargo del mismo J.J. Abrams ("Star Trek" y "Super 8"), que dirige y escribe el guión junto a Lawrence Kasdan y Michael Arndt ("Pequeña Miss Sunshine", "Toy Story 3" y "Oblivion"). Por poner un dato de la taquilla, durante el primer fin de semana ha batido el record en USA y Canadá recaudando 238 millones de $.

(A partir de aquí, SPOILERS)

Han pasado 30 años desde lo ocurrido en el episodio anterior. El imperio ha dejado paso a la Primera Orden, cuyo líder supremo Snoke (Andy Serkis) es una especie de mezcla entre Gollum y Lord Voldemort. A sus órdenes, el General Hux (Domhnall Gleeson, "Ex-Machina" y "Black Mirror") y el misterioso Sith llamado Kylo Ren (Adam Driver) tratan de dar con el paradero del desaparecido Luke Skywalker.

La única pista sobre Luke la tiene un piloto rebelde llamado Poe Dameron (Oscar Isaac, también visto en "Ex-Machina" y en "A propósito de Llewyn Davis"), pero cuando está a punto de ser capturado, en un alarde de originalidad, mete la información en un androide BB8, claro heredero de R2D2. Mientras BB8 acaba en manos de una jóven chatarrera llamada Rey (Daisy Ridley), Poe escapará de la Primera Orden gracias a la ayuda de un objetor de conciencia Trooper llamado Finn (John Boyega, a quien vimos en "Attack the block"). Más tarde, la casualidad y lo pequeña que es la galaxia querrán que Rey y Finn coincidan y terminen escapando juntos, nada más y nada menos que en el mismísimo Halcón Milenario, lo que propiciará la aparición de Han Solo (Harrison Ford) primero, y de Leia (Carrie Fisher) después. En otro arrebato de originalidad, el desenlace final de la película pasará por destruir una especie de Estrella de la Muerte v3.0 llamada Starkiller.

A falta de verla otra vez un día de estos en V.O. lo primero es decir que a pesar de las enormes expectativas, para mí J.J. Abrams ha conseguido estar a la altura y la película logra lo más difícil: emocionar al espectador que añoraba la magia de la trilogía original y a la vez crear un nuevo universo atractivo para potenciales nuevos fanáticos de la saga. ¿Quiere decir esto que la película no tenga fallos? Ni mucho menos. Yo apuntaría varias cosas mejorables, entre las que destacan ciertas lagunas del guión y la innecesaria repetición de patrones. Tampoco me gustó la elección del villano, pero eso ya es una cuestión personal y entiendo que apenas han presentado el personaje. En cuanto a los aciertos, creo que el primero es haber creado unos personajes nuevos atractivos (Kylo Ren mola). El segundo es haber acertado en mayor o menor medida con el casting (John Boyega mola). Y el tercero, haber cuidado hasta el último detalle cada reaparición de los personajes míticos. En ese sentido hay varias escenas que ponen la piel de gallina.